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Canales de distribución de contenidos digitales: guía definitiva

por | Oct 9, 2018 | DIFUSIÓN |

GUÍA
9 OCTUBRE, 2018

CONTENIDOS

¿Qué es la distribución de contenidos digitales?

Tipos de contenidos por canales de distribución

Tipos de canales de distribución

Te propongo que repases mentalmente el número de horas que inviertes cada semana en investigar, redactar, editar y optimizar cada uno de tus contenidos. Después de todo ese ingente trabajo, ¿crees que te puedes permitir una mala distribución de tus contenidos digitales?

Doy por hecho, que en este momento estás valorando más que nunca cada uno de los canales de distribución que utilizas.

Bien, este es el primer paso pero queda mucho más porque según Buzzsumo y acorde a uno de sus datos más citados por los profesionales de marketing, el 50% del contenido que se publica en las webs se comparte 8 veces o menos.

Visto de este modo, parece que contar con una estrategia bien diseñada de distribución de contenidos es una imperiosa necesidad si queremos que nuestras piezas tengan la mayor y mejor difusión posibles.

¡Veamos juntos cómo conseguirlo!

¿Qué es la distribución de contenidos digitales?

Antes de entrar completamente en materia, se hacen necesarias algunas explicaciones y, sin duda, la primera de todas ellas es definir qué es la distribución de contenidos digitales.

Una definición sencilla sería decir que la distribución es la acción de promocionar nuestros contenidos entre nuestra audiencia (en este caso online) utilizando para ello distintos formatos y por medio de una serie de canales.

Y aquí entra la segunda definición obligatoria: qué tipos de contenidos existen según los canales de distribución?

Tipos de contenidos por canales de distribución

A grandes rasgos podemos distinguir tres tipos de contenidos generales según los canales de distribución.

Estos tipos “generales” luego tomarán vida propia en distintas piezas de contenidos, pero empecemos con esos tres tipos base que acabamos de mencionar:

1/ Contenido propio

Como del mismo nombre se deduce, aquí se incluye toda la distribución de contenidos de la marca y que, generalmente, están relacionados con el blog, las newsletters, las redes sociales o la propia web de la marca.

Al ser contenido podríamos llamarlo “oficial”, nos permite y también nos exige que vaya perfectamente alineado con el mensaje y los objetivos que la compañía tiene en cada momento.

Así mismo, será fundamental que busque dar respuesta a las necesidades y preguntas de la audiencia, ya que ella como receptora final, es el punto de recepción final que deberá mimar nuestro contenido propio.

2/ Contenido asociado

En este caso, hablamos de contenido que ha sido distribuido por terceros pero que menciona a nuestra marca, ya sea en reportajes en nuestro sector o en blogs de influencers o colegas.

Aquí también podríamos incluir los retuits y las menciones e incluso las revisiones de nuestros productos o servicios.

3/ Contenido pagado

Con este tipo de contenido lo que hacemos es pagar específicamente por su distribución.

Entre las formas de pago encontramos que una de las más habituales es el CPC o coste por clic, en la que el dueño del contenido paga una cantidad determinada cada vez que alguien hace clic para verlo.

La mayor ventaja de este tipo de contenidos es que se ajustan perfectamente al target, ya que las plataformas en las que se distribuye (como las redes sociales) permiten segmentar en gran medida el público al que nos dirigimos.

Contenido propio

Es el que utiliza los canales que la marca controla, como el blog, las redes sociales o las newsletters.

Contenido asociado

Es el que utiliza el contenido de terceros y menciona a nuestra marca.

Contenido pagado

Aquel que paga por alcanzar a la audiencia, como el CPC. Su ventaja es que se ajusta perfectamente al target.

Tipos de contenidos digitales a distribuir

Como hemos mencionado los contenidos propios, pagados y asociados pueden tener muy diferentes formatos.

Se podría decir incluso, que la lista de posibilidades es tan amplia como nuestra imaginación dé de sí, puesto que los tipos de contenidos de los que podemos partir de raíz luego son susceptibles de transformarse, enriquecerse o incluso combinarse entre sí.

Así, un artículo de blog nos permitirá incluir infografías, podcasts, vídeos, enlaces a la descarga de ebooks o whitepapers, etc.

En un vídeo podremos hacer referencia a un artículo del blog que hable de nuestros productos o en un podcast podemos hacer alusión a un nuevo ebook que acabamos de publicar.

Y ya ni qué decir tiene la amplitud de opciones que nos permiten las redes sociales en las que podemos desmembrar nuestros contenidos esenciales y desmenuzarlos en distintos microcontenidos que luego difundir en nuestros distintos perfiles de Social Media.

Como no es objeto de este artículo hablar en profundidad de los distintos tipos de contenidos, haremos sólo mención de algunos de los que más gustan y ponen en práctica los profesionales del marketing de contenidos:

1/ Artículos de blog.

2/ Whitepapers, ebooks o informes.

3/ Podcasts.

4/ Newsletters.

5/ Vídeos.

6/ Artículos de líderes de opinión.

7/ Infografías.

8/ Guías y tutoriales.

9/ Publicaciones en redes sociales.

10/ Casos de estudio o casos de éxito.

11/ Webinars.

Tipos de canales de distribución

1/ Social Media

Decir a estas alturas del partido que los medios sociales son un muy efectivo canal de distribución no supone descubrir nada nuevo.

Eso sí, lamentablemente, asistimos a una evolución de los contenidos en la que el alcance orgánico si no muerto, está agonizando.

En la mayoría de las plataformas vemos como nuestro trabajo de marca consigue un alcance orgánico de entre el 1,5 y el 2% como máximo, lo que nos hace replantearnos nuestra estrategia de contenidos y más concretamente, nuestra distribución de contenidos “gratis” y a largo plazo para tener que soltar la cartera y pasar por caja.

Si como marca queremos que nuestros contenidos sean vistos tendremos que pagar, sí o sí. Las redes sociales se han puesto en modo caja registradora y han cambiado las reglas de juego.

En este punto debemos decir que en algunas redes esta “nueva medida” se ha hecho más evidente que en otras siendo Facebook la que lidera el proceso de “paga si quieres que te vean”.

A este cambio de reglas se une un hecho tan contundente como grave, el volumen de contenidos que se crea día a día es tan elevado y competitivo que el intercambio de acciones que conseguimos para ellos es más o menos de la mitad de lo que se conseguía no hace mucho.

Esto se antoja lógico dado que a más jugadores disponibles menos minutos de partido para los posibles titulares, lo que se traduce no sólo en una necesidad de pagar para ser visto sino en otro handicap que es demostrar que eres el mejor en el momento en que tienes la oportunidad de que te vean.

En este sentido, podemos resumir todo lo dicho hasta ahora con solo dos palabras: pago y calidad

Pero no todo es negativo, en este panorama que puede parecer tan desalentador como catastrófico, existe un rayo de esperanza que es que la segmentación que nos ofrecen en este momento las redes sociales es mucho más óptima que antes, lo que de golpe nos permite que cada una de nuestras acciones pueda ser mucho más efectiva al llegar a un público objetivo más afín con lo que ofrecemos.

Una segmentación mejor de nuestros contenidos nos permite llegar más y mejor al nicho de mercado que queremos atacar.

En este punto, salta a la palestra la necesidad de contar con un mapa de contenidos del proceso de compra (buyer journey).

Partimos de que lo que queremos es impulsar nuestro negocio usando el marketing de contenidos como herramienta para conseguirlo.

Pues bien, para ello deberemos contar con una estrategia de contenidos que se adapte como un guante a cada etapa en la que se encuentren nuestros distintos posibles compradores.

¿Qué es lo que le interesa a nuestra audiencia en cada momento de su particular proceso de compra?

Esta es la pregunta que debemos tener en mente cada minuto y esta es la pregunta que nos va a poner en bandeja la respuesta que ofrecerles y que nos permitirá establecer contactos sólidos con nuestros potenciales clientes.

Sabiendo qué se pregunta cada uno de ellos sabremos en qué parte del camino de compra se encuentran y en función de ello adaptaremos nuestros contenidos de forma que impacten en la mayor medida posible.

Imaginemos por ejemplo que somos una marca de distribución de productos de bricolaje, decoración y jardinería.

Sigamos imaginando y pensemos que queremos “calentar” a nuestra audiencia de forma que acaben comprando bombillas de bajo consumo.

Para aquellos potenciales clientes que se encuentren al principio del proceso de compra, nuestros contenidos deberán ir enfocados a enumerar las distintas opciones que tienen y qué ventajas, desventajas y precios tiene cada una de ellas.

En cambio, para nuestros potenciales clientes que ya saben las opciones que existen en el mercado y que están a un sólo paso de pasar por caja, los contenidos que tendremos que darles tendrán que ser mucho más específicos y mucho más enfocados a cerrar el proceso, en plan consejos para instalar bombillas led, estudios de optimización energética para no gastar más de lo necesario, promociones o descuentos por la compra antes de una determinada fecha o al comprar un número concreto de productos.

Todo empieza para dar solución a un mismo problema que es la adaptación energética de su hogar para luego ir avanzando de la mejor manera por cada uno de los momentos que conforman el proceso de compra.

El embudo de marketing de contenidos debe ir perfectamente alineado con los consumidores

Si queremos atraer su atención y presentarles lo que hacemos lo peor que podemos hacer es empezar hablando de nosotros, debemos ir educándoles a cada paso. No se trata de lanzarles a la cara nuestro producto sino de mostrárselo como la solución al problema que quieren solventar.  

Dicho esto, resumamos cuáles son los 3 pasos fundamentales a dar para crear una estrategia de distribución de contenidos digitales que sea efectiva.

Paso 1: Encontrar a la audiencia

Y para ello, deberemos hacer un estudio exhaustivo de aquellos canales sociales en los que está.

Para encontrar información precisa podemos acudir a las estadísticas que nos ofrecen las propias redes sociales, desde Facebook Audience insights pasando por Twitter Analytics.

Una vez que tenemos claro dónde se mueve nuestra audiencia, tendremos que descubrir qué es lo que hacen en esas redes sociales.

Para esto deberemos dar respuesta a preguntas como: ¿qué tipos de contenidos les gustan? ¿A qué marcas o profesionales siguen? ¿Qué frecuencia de publicaciones tienen? ¿Cómo son de activos a la hora de interactuar con otros contenidos?

Paso 2: Adaptar nuestros contenidos al punto en el que se encuentran en el proceso de compra

Nuestro objetivo es crear una línea de contenidos que nos permita desde entablar las primeras conversaciones con ellos, pasando por mostrarles que somos una marca con credibilidad para ganarnos su confianza y para terminar con un contenido especialmente diseñado en que nos den una respuesta directa y concreta que se materialice en una compra.

Nuestro objetivo es crear y distribuir el contenido correcto y que llegue a las personas correctas en el momento correcto

Pongamos por ejemplo que estamos haciéndonos con una nueva audiencia en LinkedIn. La forma más rápida de que nos rechacen o no nos acepten es si en nuestra estrategia de contacto ya les intentamos vender algo.

Parece evidente, ¿verdad? Pues lamentablemente esta es una mala práctica que se usa muchísimo en el caso de LinkedIn en concreto.

Si nuestra audiencia está al inicio del embudo nuestra forma de dirigirnos a ellos por medio de nuestros contenidos sociales deberá ser acorde a esta fase y no contemplar de ninguna manera una acción directa del final del embudo.

Paso 3: Adaptar los formatos de contenidos para lograr un equilibrio perfecto entre historias y canales

Ahora que ya sabemos quién es nuestra audiencia y en qué punto del proceso de compra está, lo siguiente será que las historias que contemos utilicen los formatos más idóneos.

Así, para el contenido propio los canales más adecuados son:

  • Blog.
  • Web.
  • Newsletters.
  • Redes sociales.

Con ellos conseguimos controlar los mensajes que queremos transmitir a un bajo coste y logrando un buen posicionamiento.

Para el contenido pagado los canales ideales son:
  • Agregadores de enlaces.
  • Publicidad nativa.

Nos va a permitir ajustarnos perfectamente al target al que queremos enfocarnos con contenido de gran valor y una audiencia garantizada.

Para el contenido asociado tendremos como canales:
  • Medios colaboradores.
  • Influencers.
  • Medios especializados.

Entre los beneficios que obtendremos están el liderazgo del sector junto con un extra de credibilidad, reconocimiento de marca y un mayor alcance.

2/ Publicidad nativa

El problema es sencillo, cada vez creamos más cantidad de contenidos pero la audiencia no crece al mismo ritmo.

Así las cosas, ni tan siquiera una estrategia de contenidos sólida es suficiente para que las acciones de marketing de contenidos den suficientes resultados.

Y aquí es donde entra la publicidad nativa al auxilio del marketing de contenidos, una técnica que sigue creciendo año tras año y que se estima que en 2021 supondrá el 74% de los ingresos en publicidad.

Pero antes de seguir adelante, recordemos que la publicidad nativa es un tipo de publicidad en medios de pago que busca una adaptación natural en el entorno en el que se muestra, de forma que resulte mucho menos intrusiva que la publicidad tradicional.

Al encontrarse totalmente “mimetizada” con el entorno en el que se muestra, este tipo de publicidad en ocasiones pasa desapercibida y no se ve como publicidad al uso, es por este motivo que siguiendo criterios éticos ha de especificarse que es promocionada para que el usuario sepa su verdadera naturaleza.

Otro de los aspectos que definen a la publicidad nativa es la calidad de sus contenidos que lejos de ser autopromocionales buscan ofrecer un valor al usuario, mostrando el producto o servicios pero como remedio o solución de los problemas que plantea el usuario.  

La publicidad nativa también busca acomodarse de forma natural en la experiencia de usuario al navegar por los distintos contenidos. Un ejemplo de esto es la oferta de contenidos similares que encontramos en algunos artículos de blog.

Ante un banner tradicional la audiencia muestra en muchas ocasiones una ceguera de contenidos que lleva a que ese banner pase prácticamente desapercibido, cosa que no pasa con la publicidad nativa que salva el rechazo de la audiencia al ofrecer algo que realmente les interesa y quieren consumir

¿Qué ventajas ofrece la publicidad nativa?

1/ Fusión natural entre los contenidos personalizados y los hábitos y las fuentes de consumo de contenidos de la audiencia.

2/ Tasa media de presencia de marca dos veces superior a la tasa de presencia con banners tradicionales.

3/ Alineamiento con la audiencia a través del contenido.

4/ Mayor volumen de respuesta en las llamadas a la acción que los formatos tradicionales de display.

5/ Posibilidad de hacer display relevante que aumente las opciones de conversión tras las acciones de publicidad nativa.

Además, con la publicidad nativa podemos tomar las redes sociales como referencia para diseñar el tipo de titulares que mejor nos funcionarán.

También podremos redactar textos que, de manera natural y no agresiva, lleven de la mano al lector hacia la siguiente etapa de su proceso. Para que esto se produzca, el texto deberá reflejar lo que verdaderamente es y no prestarse al engaño, al sensacionalismo o al autobombo.

Los titulares excesivos tampoco tienen buenos resultados en la publicidad nativa y el uso de imágenes o texto que parezca contenido orgánico para fomentar los clics es, lo miremos por donde lo miremos, una mala práctica que no tiene cabida en la publicidad nativa.

Tres tipos de publicidad nativa

  • Branded content

Por branded content entendemos contenido que ha sido creado y publicado por terceros pero que es patrocinado por la propia marca.

Un ejemplo muy extendido son los artículos de influencers en los que llegan a acuerdos con las marcas para que las promocionen usando como canal sus redes sociales. Cada vez es más común ver este tipo de contenidos en Instagram.

Otro ejemplo común tiene a los medios de comunicación como canal donde ofrecen artículos editoriales en los que se destacan los productos y servicios de la marca.

El branded content es una excelente forma de generar confianza en la marca usando el valor de la recomendación del influencer o del medio como gancho para que el usuario se acerque de forma confiada.

  • Native display ads

En este caso, además de ser una publicidad promocional está completamente adaptada al entorno y se identifica claramente como publicidad. Para ello, se suelen utilizar términos como “contenido patrocinado” de forma que el usuario sepa de forma cierta el tipo de contenido que es.

Al jugar limpio desde el principio no se perciben como otros tipos de publicidad y consiguen ratios de clics  más altos. En concreto, algunos estudios apuntan a que el CTR puede llegar a ser del doble.

  • Content ads

Los content ads buscan atraer tráfico al sitio web de la marca mediante un contenido de valor y que no es comercial, es un contenido patrocinado por la marca pero que se muestra como sugerencia. Los medios editoriales y los blogs son canales que se prestan de manera natural a poner en práctica los content ads.

A diferencia de los native display ads, no solo se integran en el entorno sino que se identifican con el fondo mismo del contenido.

En este tipo de publicidad nativa se considera que el usuario está en las primeras fases del embudo de conversión por lo que no se busca la conversión inmediata sino sembrar para futuro.

Entender la publicidad nativa como un campo de pruebas

La publicidad nativa puede ser una excelente forma de realizar una serie de pruebas que nos ayuden a definir de una forma mucho más exacta la estrategia de marketing de contenidos al completo.

Este tipo de publicidad nos permite hacer pruebas de nuestros contenidos por medio de audiencias garantizadas que nos dan información de gran valor sobre lo que es tendencia o resuena de forma consistente.

Usar las distintas tecnologías publicitarias nativas para testear elementos tan importantes como los titulares, las imágenes de vista previa y otros componentes de nuestros contenidos se traduce en información valiosísima para nuestra estrategia de marketing de contenidos

3/ Medios colaboradores

Las alianzas con medios colaboradores parten de la base de una relación win-win en la que ambas partes se benefician de una u otra forma.

¿Cuáles son los pasos correctos a dar en este tipo de colaboraciones?

  • Identificar los medios más apropiados

No todos los medios son idóneos para todas las empresas, uno de los ejemplos más claros es que si queremos llegar a un grupo demográfico concreto entonces quizás un medio local sea más apropiado que uno de alcance nacional o internacional.

En la misma línea si nuestro producto tiene un componente técnico muy elevado, entonces un medio especializado será la mejor opción que nos podemos plantear.

  • Establecer un contacto en el medio

Es importante que exista un nexo de comunicación entre la marca y el medio, a este respecto existen profesionales que se encargan de estas tareas y que participan de forma habitual en la gestión de relaciones con las marcas para ofrecer asociaciones o paquetes de acciones estándar y que también tienen entre sus tareas recibir y valorar las propias propuestas de las marcas.

  • Describir las necesidades de la marca

Aunque suene obvio, es fundamental que a la hora de contactar con medios colaboradores, la marca detalle todo lo que necesita del medio en concreto. Quizás necesite enviar comunicados de prensa, anuncios de servicios en un programa o evento en particular, emitir de forma gratuita para mostrar anuncios, solicitar espacios publicitarios en medios impresos o pedir enlaces en sitios web o redes sociales.

Por ello, cuanto más específica sea la marca a la hora de determinar futuros servicios mayor será el entendimiento y el abanico de servicios entre ambas partes.

  • Mostrar los beneficios que aporta la asociación

¿Que beneficios le aporta a la marca esta asociación de medios?

¿Son beneficios de tipo social en los que se reconoce a la empresa públicamente por su participación en carteles y materiales promocionales o son beneficios fiscales? ¿Qué otros tipos de beneficios pueden llegar a articular?

  • Poner todo por escrito

Las asociaciones con medios colaboradores debe ser precisa y por escrito, con un acuerdo que recoja claramente los términos y condiciones objeto del acuerdo.

Entre los puntos a describir estarán la duración del acuerdo, su valor y el papel de cada una de las partes en este compromiso bilateral.

De esta forma, ambas partes se garantizan operar en función de una serie de pautas perfectamente claras que no dejen dudas a lo que ha de cumplir cada quien.

Razones por las que los medios colaboradores ayudan en la estrategia de contenido de marca

Veamos 5 razones por las que la colaboración con medios puede ser una buena opción.

1/ Aprovechar la credibilidad del medio colaborador.

2/ Hacer crecer la audiencia de la marca.

3/ Descubrir herramientas desconocidas de seguimiento y medición.

4/ Nutrirse de la experiencia del medio colaborador en crear contenido de valor.

5/ Mejorar la visibilidad del contenido de la marca.

Estas son algunas de las principales pero no son todas las razones que justifican ciertas colaboraciones con medios.

4/ Influencers

Con el marketing de contenidos creamos y distribuimos piezas relevantes y valiosas con el fin de atraer a la audiencia y que ésta acabe realizando acciones rentables para la marca como puede ser comprar el producto o adquirir el servicio.

Si bien el marketing de contenidos incluye la distribución como parte importante del proceso, esta es solo una etapa y no su enfoque principal.

Sin embargo, el marketing con influencers implica trabajar con una persona conocida, de confianza y relevante en un nicho de mercado en concreto con el fin de distribuir un contenido. Esta distribución vuelve a tener como fin la formalización de una acción concreta.

Puede darse el caso de que el influencer cree contenido pero la mayoría de las veces su papel se centra más en la distribución de los contenidos que en la creación en sí.

Lo que es un hecho innegable es que ambos tipos de marketing van de la mano y más últimamente en que los consumidores creen más a estos profesionales con influencia que a las propias marcas.

El marketing con influencers tiene como caballo de Troya el encontrar el mejor método para difundir el contenido relacionado con la marca para la que colabora.

La calidad del contenido es muy importante pero no es condición sine qua non porque lo que verdaderamente puede marcar la diferencia es que su promoción sea de la manera más inteligente posible.

Podríamos decir que el marketing con influencers es una buena forma que tienen las marcas de garantizar que las personas adecuadas accedan al contenido relacionado con la marca

La clave por la que el marketing de influencers funciona en relación al marketing de contenidos

La clave de esta relación de éxito está como decíamos en la confianza que los influencers generan en los consumidores.

Los usuarios quieren cada vez más, pruebas independientes y reales de que los productos que ofrecen las marcas son buenos, tan buenos como ellas mismas aseguran que son y estas pruebas las proporcionan los influencers.

Muchos consumidores acaban en el sitio web de las marcas cuando quieren información de un producto pero según “The Shelf”, en muchas ocasiones este es el último lugar al que acuden. Según este mismo medio un 56% de compradores online terminan en una web de venta al por menor y un 34% terminan en un sitio de marca.

En la misma línea, un 31% de los compradores online revisan reseñas y contenidos relacionados con sus compras en blogs.

La primera opción de un consumidor potencial suele ser recurrir a sus blogueros favoritos, a YouTubers o a personalidades en cuyo criterio confía para pedir consejo. Se dirigen a aquellas personas en las que confían lo suficiente como para influir en sus decisiones de compra, esto es, consultan a influencers.

Esta es la secuencia de los consumidores online:

1/ El consumidor recibe una recomendación sobre el producto o servicio en una publicación en redes sociales y esto llama su atención.

2/ Quiere saber más y va al blog, al canal de YouTube o al podcast para conseguir más información. En este momento, ya se está comprometiendo con el contenido de calidad y que es relevante para su búsqueda.

3/ Necesita una aclaración final sobre los precios, características, disponibilidad y detalles de envío del producto o servicio.

4/ Compra el producto o servicio, bien online en el sitio de la marca o en la tienda física.

El marketing de influencers como parte integrante del marketing de contenidos

La mayoría de las marcas no tienen más que unos pocos miles de seguidores en redes sociales lo que provoca que, independientemente de lo bueno que sea el contenido que producen, su capacidad de acción siempre va a estar limitada por el número de sus seguidores y lo activos que estos sean.

Así las cosas, estas marcas necesitan una ayuda de personas (los influencers) con más seguidores y que les permita expandir su audiencia de forma contundente para llegar a un mayor número de consumidores objetivo.

El marketing con influencers se vale de que ya cuenta con una audiencia fidelizada y a la que tiene totalmente cautivada

El público que sigue al 100% las publicaciones en redes sociales de los influencers son:
  • Personas interesadas en el producto.
  • Personas que confían en cualquier recomendación que haga el influencer.
  • Personas activas en el seguimiento de publicaciones del influencer.

¿Cómo influye el contenido de calidad en el marketing con influencers?

Al final, los influencers necesitan de contenido de calidad para difundirlo en sus publicaciones.

Recordemos que parte de este material incluye enlaces a blogs de las marcas o de otros influencers o terceros de relevancia.

Es evidente que una misma publicación puede generar resultados muy dispares dependiendo de quien la promueva. Así, es un hecho que el contenido que comparten los influencers tiene entre 3 y 10 veces más tasa de conversión que si lo comparte exclusivamente la marca.

En muchos casos, es el propio influencer el que crea el contenido basándose en que es quien mejor conoce a su audiencia.

Sin embargo, en la medida en que la marca permite que el influencer cree los contenidos a distribuir está también delegando parte del control sobre ese contenido. Por este motivo, la selección de influencers debe ser rigurosa para evitar que ambas partes no estén alineadas en el mensaje común a difundir.

Por otro lado, y como decíamos, un influencer es quien mejor conoce a sus seguidores y sabe de primera mano lo que va a funcionar y lo que no.

Razones por las que las marcas confían en los influencers como canales de distribución de sus contenidos digitales

Algunas de las razones por las que las marcas deben confiar en influencers contrastados para distribuir e incluso crear contenidos sobre ellas son:

  • Los influencers tienen visibilidad para crear conciencia de marca.
  • Los influencers son excelentes educadores de los productos de marca.
  • Los influencers son grandes testeadores y conocedores de los usos de los productos que promocionan.
  • Trabajar con influencers permite a las marcas crear enlaces que favorecerán el  posicionamiento SEO del sitio web de la marca.
  • Usar influencers puede ser una forma de aumentar los propios seguidores sociales de la marca.
  • Los influencers pueden ayudar a las marcas con problemas de reputación a gestionar y limpiar la imagen de marca.
  • Las revisiones y reseñas de productos pueden verse aumentadas por la acción de los influencers.
  • Permitir a los influencers crear su propio contenido sobre las marcas da un plus de credibilidad y de confianza en la marca.

Después de llegar hasta el final en esta extensa guía, ¿tienes más claro cómo usar los distintos canales de distribución de contenidos digitales?